El niño interior habita en cada uno de nosotros, guardando nuestras memorias más puras, sensibles y auténticas. Tomar al niño es abrir el corazón para sanar heridas tempranas, recuperar la alegría de vivir y volver a sentirnos completos.
Excelente, un espacio de toma de conciencia , de reconexión con mí niña , de mucho amor y reconocimiento de lo amada ,reconocida y valiosa que soy , gracias Sol mí querida maestra.